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Los activos intangibles se convierten en la gran apuesta de las economías desarrolladas

El desarrollo tecnológico de los últimos años ha derivado en un creciente interés por parte de empresas y estados en la inversión de activos intangibles, llegando a convertirse en la gran apuesta de las economías más desarrolladas. De manera que, actualmente estamos asistiendo a un momento puntero para la economía del conocimiento, un sector en el que se ve a la información como una oportunidad a la hora de generar riqueza.

La fundación Cotec para la innovación y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie) han querido ofrecer una visión más amplia sobre esta situación, a través de la reciente publicación del informe “La economía intangible en España. Evolución y distribución por territorios y sectores (1995-2016)”. Un estudio muy elaborado, en el que se ofrece una visión nacional e internacional acerca de la economía intangible, en base a lo invertido en: capital humano específico de la empresa, diseño, estructura organizativa, I+D, publicidad, software y otros activos relacionados con la propiedad intelectual. Según los resultados obtenidos, la inversión en este tipo de activos ya supera a los de carácter tangible, como pudiera ser la maquinaria, en gran parte de los países desarrollados. Es el caso de Estados Unidos, Suecia o Francia, en donde la inversión en activos inmateriales supone en torno a un 14% de su PIB. Una postura muy diferente a la que refleja España, en donde la inversión se sitúa en un 6% de su PIB.

El caso de España

Pese a que nuestro país todavía se mantenga a la cola en la inversión de activos intangibles, lo cierto es que la economía española parece estar intentando poner remedio a esta situación liderando la lista de países europeos en los que la inversión en intangibles ha experimentado un mayor crecimiento durante las últimas décadas. La tasa de crecimiento promedio anual española se sitúa, según lo recogido en el informe, en un 3,8% siendo superior a la de países como Francia (2,6%) o Alemania (1,9%).

Dentro de España, la Comunidad de Madrid lidera la inversión en activos inmateriales (9,7%), seguida de Cataluña (7,2%) siendo ambas superiores a las de la media española en el año 2015 (6,4%), en cuanto a inversión de intangibles/PIB. Sin embargo, a pesar del impulso que ha mostrado nuestro país en los últimos años, las diferencias entre unas comunidades autónomas y otras son todavía notables, llegando incluso ha haberse acentuado. Es el caso de Canarias, la única comunidad autónoma en donde  no se ha registrado un mayor impulso de la economía intangible. Unas disimilitudes que también se palpan entre el sistema educativo privado y el público, siendo el primero el que ha manifestado un mayor crecimiento tanto durante la crisis, como en los años de recuperación.

En cuanto a la forma de invertir, España también muestra diferencias en comparación con otros países, priorizando aspectos relativos a la competencia, a través de la inversión en  publicidad y estudios de mercados, frente a otros intangibles más relacionados con los trabajadores y su formación, entre los que también destaca el capital humano. La falta de inversión también se palpa en lo que a I+D se refiere.

Por su parte, con respecto a los sectores económicos, el que más invierte en activos intangibles es industria, sobre todo en lo referido  a fabricación de material de transporte y creación de productos informáticos, visuales y electrónicos.

La economía del conocimiento se ha postulado sin lugar a duda, como la herramienta más eficaz a la hora de hacer frente a épocas de crisis o de incertidumbre, primando en todo momento el saber, frente a lo material. Los resultados de este informe son un claro ejemplo, de que invertir en formación es la mejor opción para conseguir sistemas económicos sólidos y eficaces.

 

 

 

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