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La inspección de trabajo se refuerza para frenar la precariedad laboral

En los últimos años, la precariedad laboral se ha convertido en uno de los grandes problemas que más ha hecho tambalear la estructura económica y social de nuestro país. Un periodo de tiempo, que a su vez ha venido marcado por un incremento de irregularidades en el mercado laboral y que, por consiguiente, ha derivado en cierta inseguridad jurídica.

Desde el Ministerio de Trabajo se han comenzado a poner en marcha diferentes medidas orientadas a revertir esta situación, a través del refuerzo y la mejora de las inspecciones de trabajo. Una postura que, la Subdirectora General para la coordinación de la Inspección del Sistema de Relaciones Laborales del Ministerio de Trabajo, Irene Marín Luengo, quiso transmitir durante su intervención en el Foro Legal Nuevas Obligaciones y oportunidades laborales y mercantiles, organizado por El Economista, en colaboración con Grant Thornton, durante la mañana del 30 de octubre. “A pesar de los cambios del derecho laboral y social, la propia realidad social de las empresas va por delante.” Mediante esta declaración, Marín, resaltaba la necesidad de adoptar nuevos métodos de actuación que garanticen el cumplimiento de los derechos de los empleados, en un entorno empresarial cada vez más tecnológico y cambiante.

Como consecuencia, el aumento del registro de actividades fraudulentas en el mundo laboral, ha traído consigo la reciente suscripción de la  Resolución de 25 de julio de 2019, de la Secretaría General Técnica, por la que se publica el Convenio entre la Tesorería General de la Seguridad Social y el Organismo Autónomo Estatal Inspección de Trabajo y Seguridad Social, por el que se fija el marco de relaciones para intensificar y hacer más eficaz su colaboración recíproca, cuyo fin último  gira en torno a la creación conjunta de un plan de objetivos que, regule esta situación en materia de Seguridad Social. “Para hacer frente a esta realidad, a este mundo cambiante, está previsto que la Inspección de Trabajo incorpore al menos 300 inspectores hasta el fin del Plan en 2020”, apuntaba Marín.

No obstante, la precariedad laboral también preocupa a nivel internacional, por lo que desde la Unión Europea se ha creado recientemente la Autoridad Laboral Europea, con el fin de que los Estados Miembros trabajen conjuntamente en inspecciones de trabajo transfronterizas.  La medida surge como respuesta al incremento, cada vez mayor, de personas que trabajan en otro estado europeo diferente al de origen.

Registros horarios, la prueba definitiva para la inspección de trabajo

El registro horario se ha convertido en una de las principales medidas para conseguir acabar con la precariedad laboral y evitar así casos como contratos a tiempo parcial, que en realidad esconden jornadas laborales a tiempo completo. Una situación que tal y como señalan desde el Ministerio, afecta especialmente a las mujeres, por lo que también se adopta como una alternativa para lograr reducir esa brecha de género existente.

La aprobación del Real Decreto-ley 8/2019, de medidas urgentes de protección social y de lucha contra la precariedad laboral en la jornada de trabajo, ha traído consigo la amplitud de esta medida, que tal y como recalcaba Marín, ya era de carácter obligatorio para algunas empresas, pero que desde el 12 de mayo no exime a ninguna entidad.

Las inspecciones de trabajo no solo han traído consigo un incremento de contrataciones a tiempo completo, sino que gracias a estos registros horarios  es más fácil verificar que los trabajadores no sobrepasan los límites en materia de jornada.

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